Prevención, cuidado y tratamiento

Sintomatología




Los síntomas son fácilmente detectables, surcos, pliegues y depresiones en la piel, formación de quijada, párpados caídos, papada, patas de gallo y las arrugas en la frente.

Están catalogadas cuatro tipos de arrugas faciales.

Arrugas atróficas

Están asociadas a la pérdida de elasticidad, son finas líneas de expresión paralelas que aparecen al adoptar una postura determinada que pliegue la piel y tienden a desaparecer al corregir la postura que las provocó. Se asocian a la perdida de colágeno, la hidratación y la protección ayudan en su tratamiento.

Arrugas estáticas permanentes

Están asociadas a la exposición solar, con el paso de la edad se van haciendo permanentes. Aparecen en la base del cuello, mejillas y sobre el labio superior, agravándose si la persona es fumadora. Una baja exposición solar junto con el uso de protectores ayudan a su prevención.

Líneas de expresión dinámicas

Son las asociadas a la gesticulación y mímica facial, comúnmente llamadas arrugas de expresión. Su tratamiento lo podéis encontrar con detalle en la sección “Tratamientos”.

Arrugas gravitacionales

Son las que, por efecto de la gravedad, descuelgan la piel que ha perdido su tersura. La piel facial no suele presentar este tipo de arruga en exceso, están más presentes en el cuello. El lifting es el método más efectivo para su corrección.

En términos generales las arrugas se clasifican por su origen y su profundidad.



El origen que las provocan

La profundidad

Para determina la profundidad nos basaremos en la clasificación elaborada por Richard Glogau compuesta por 4 niveles de menor a mayor grado.

tipo I : arrugas iniciales, finas, generalmente por fotoenvejecimiento. No necesitan tratamiento.

tipo II : las arrugas se marcan en el rostro con los movimientos y mímica facial, desapareciendo cuando finalizan las expresiones que las han ocasionado.

tipo III: este tipo de arruga es visible en ausencia de mímica y expresiones faciales. Son permanentes.

tipo IV: Son permanentes y generalizadas. Se agravan por el deterioro de la piel, la epidermis sufre la disminución de su espesor.